jueves, 10 de octubre de 2013

"RELATO GRUPAL"


Este es el resultado del "Relato grupal". Muchas gracias a todos los que habéis participado en su confección a través de mi página de facebook. 
https://www.facebook.com/losrelatosdeanuka?ref=stream&hc_location=timeline

Abajo, al finalizar el mismo, detallo los nombres de los participantes. Espero que a todos os guste esta bonita experiencia de trabajo en equipo. ¡Abrazos grandes!





Una noche más de crueles pesadillas, despertaba sudoroso y asustado sin ser realmente consciente de dónde me hallaba y de si lo vivido había ocurrido de verdad. Poco a poco mi cuerpo se relajaba recuperando mi orientación pero sin sacar ese pesado lastre que cada noche se encargaba de torturarme. Dos meses ya en los que dormir me resultaba un acto agresivo, generando en mí mucha aprensión y miedo...


Todo había empezado dos meses atrás, pero no recordaba que es lo que pudo desencadenarlo, solo sabía que de repente mis noches se había convertido en horas de terror, siempre teniendo el mismo y mal sueño... pero ¿quién era aquél protagonista de mi angustia? 



No sabia que significaban esas pesadillas... pero ya no podía mas... tenia que descubrir el significado... tenia que dormir una noche y despertarme sin esas sensaciones... ¿qué podía hacer?

Me sentía observado, escuchaba una respiración absorto en el silencio pero la pesadez de mis ojos me sometía a perder mi lucha para no entrar en un pesado sueño. Levantarme con los rayos de luz bien temprano y sentir que me habían tocado...

Si, me habían tocado de eso estaba seguro pero... ¿quién? O ¿qué? Por mas que lo intentaba no conseguía recordar nada y esa sensación tan desagradable no desaparecía en horas ¿me estaría volviendo loco?

Un mal sabor de boca me invade, la habitación concentra un olor intenso como el del peor medicamento que te hayas podido tomar de pequeño. La cabeza me estalla cada día más, siento náuseas y mi visión está distorsionada. ¡Esta claro, me están drogando!

De pronto... sin saber porqué... recordé cuando empezó todo... una noche iba de regreso a casa, después de una juerga y de un callejón salio un hombre... olía fatal, mal vestido pero de una belleza sin igual... me miro a los ojos.... él los tenia de un azul hermoso, pero a la vez pude ver su terror en ellos... se abalanzó hacia mi y me dijo "corre" y él echo a correr.... me quede ahí parado sin saber que hacer... de pronto, alguien más salio del callejón... iba tan rápido que no pude verle bien... solo se que fue detrás del hombre de los ojos azules...

Recordé su nombre... Mathew, y al recordarlo vinieron como una tempestad los momentos que vivimos juntos portando ¡aquel uniforme verde! de cuanta lucha y pesar propio y ajeno fuimos testigos... ¡cuántas veces yo le protegí la espalda y el a mi...! Recuerdo más claramente el ruido de la M19 que tenían la particularidad de ser poderosamente rápidas... es que hay tanto que un soldado superviviente tiene que recordar... ¡hay tanto!

Me despertó el sol filtrándose por las rendijas de la persiana sacándome de aquel sopor que trastornaba mis noches. A la luz del día todo parecía diferente y aunque en mi cerebro permanecía aquella sensación de angustia, la claridad la rebajaba como el agua rebaja el whisky, manteniendo el sabor pero con mucha más suavidad. Antes de hacer otra cosa tomé un papel y un lápiz y traté de anotar todo lo que me trastornaba para así buscarle una explicación.
El encuentro furtivo con mi ex-compañero de lucha, Mathew, mi soledad, esta excesiva búsqueda de explicaciones... Yo que he sido un héroe condecorado por mi país, yo que soy un hombre admirado y que salve muchas vidas... Y mírenme ahora, solitario, alcoholizado para poder entender tantas preguntas... Impresionado por ver que amigos y compañeros perdieron la vida y otros como el hermoso amigo de ojos azules. Yo sigo preguntándome como puedo superar mi trastornada razón, ¿cómo encuentra un héroe la razón de su razón?

Recuerdo mis primeros años de juventud en aquel pequeño condado de Whasington; soy parte de la tribu Quileute conformada por 750 personas. Dice la leyenda que nosotros los quileute descendemos de los lobos, y tenemos un mito que explica cómo incluso las tríbus vecinas fueron creados a partir de animales por "Q'waeti", el Transformador, algo así como un héroe benévolo para los Quileute y sus vecinos. Mi niñez y juventud paso así, llena de amor, de compartir, de enseñar y aprender...

La gente Quileute era muy religiosa y piadosa. Según la creencia de Quileute, al llegar a la pubertad, los muchachos saldrían en una búsqueda a encontrar energías sobrenaturales y volver pues un hombre dignificado. También creyeron que estas energías no eran eternas; la energía desaparecería en un cierto punto del tiempo.

Sera esto... mi heredad y mi vida futura después de mis primeros años, mi raza y origen versus mis actos la que me ha causado esta controversia interior...

Mi mente voló otra vez hacia las pesadillas, y ahora acertaba a descubrir ese rostro que se había mantenido oculto en mi mente, era Mathew. Me sentía confundido, aunque sabía que mi sangre estaba inundada de alcohol, conocía mi cuerpo y con toda seguridad podía afirmar que me habían drogado. Busqué por mi cuerpo algún indicio de ello, y hallé entre los dedos pulgar e indice de mis pies varías marcas de pinchazos. Estaba prácticamente seguro, Mathew no era protagonista de mis pesadillas, él en persona me visitaba cada noche drogándome, pero... ¿por qué?

Hacía muchos años que no sabía nada de él, desde que salimos del campo de batalla, nos habíamos ido distanciando. Supongo que el estar juntos traía a nuestra mente tantos recuerdos amargos que fue más fácil el dejar de vernos. Lo último que había sabido de él, era que había estado internado en un centro psiquiátrico, graves crisis de ansiedad lo habían dejado aletargado de la realidad, haciendo de él una persona depresiva con clara tendencia a la esquizofrenia. Tantos días combatiendo, matando y viendo como caían los nuestros comenzaban a pasar factura. Tal vez yo también estuviese trastornado, y estas pesadillas no fuesen más que un síntoma de locura.

Quizás mi temor a que él, me estuviese tratando de decir algo, bien a través de mis pesadillas o que yo inconscientemente esté inducido en un mundo paralelo a la cruda realidad que no quiero ver o sentir, ¿acaso me encuentro más cómodo en éste sueño? Lo único que sé, es el tormento que vivo, ¿dormido o despierto? y... porqué Mathew; Harrison, Andrew, Charlie y tantos otros, todos íbamos cayendo en la espiral de una forma u otra, sí todos héroes, pero ¿de qué? Todos buscando un consuelo a nuestra manera, drogas, alcohol, cada uno usaba de su terapia, yo incluso saboreo el amargo gusto de mi sudor en mis labios...

Decidido está, mas vueltas a mi cabeza no le he podido dar, sencillo, rápido y aunque un poco cobarde, creo que es lo mejor que puedo hacer. Un puente, una buena dosis de fármacos, una tensa cuerda o quizás un tiro a quemarropa...

Ahora que estaba despierto y sereno decidí buscar a Mathew, aunque no sabía ni por dónde empezar. Él debía saber qué estaba pasando, así que traté de ordenar mis pensamientos y mis anotaciones y buscar entre ellos alguna pista que me llevara a Mathew. De entre todo, lo único que podía ubicar era el lugar donde Mathew me asaltó saliendo de un callejón, dudaba si aquello formaba parte de mis sueños o si había sido realidad, pero tenía que averiguarlo, así que salía a recorrer las calles que más frecuentaba en busca de aquel lugar.

Salí de casa dispuesto a volver con alguna respuesta. No si antes buscar algo. Recordé la caja donde tenía las fotos guardadas y me parecía recordar que tenía alguna de mi compañero, de nuestro tiempo de horror.
Recorrí la zona preguntando si alguien conocía al joven de la foto, habían pasado unos años, pero no creía que hubiese cambiado mucho. Por fin, cuando ya me iba a dar por vencido, un vagabundo de la zona lo reconoció y creyó recordar que estaba viviendo en un pequeño motel barato que había dos calles abajo. Me dirigí allí, esperando dar con él...

Toque esa puerta, sucia, envejecida, nervioso o emocionado no lo se... ¿era mi desvelo o preocupación una premonición? ¿seria un mensaje de mis ancestros para buscarlo? al buscarlo a él, ¿podría encontrarme a mi mismo? si estas preguntas tenían respuesta significaría para mi que mis valores espirituales estaban ahí, y significaría que también al poder hacer algo por mi amigo y compañero lo haría para mi... otra vez esa simbiosis e interconexión con pasado, presente y futuro... y las preguntas continuarían...

¿Quién era? ¿qué quería? ¿Acaso necesitaría algo de mi? El sabría que yo, desde hace algún tiempo a esta parte, ¿me sentía perdido? ¿Vendría en mi auxilio o simplemente yo lo haría? ¿De qué manera ayudar a alguien cuando en definitiva ni se como hacerlo conmigo mismo? Todas preguntas, ninguna respuesta clara, solo pensar y pensar, y así, de noche en noche, saltando de sueño en sueño, paso otro mes...

Era todo irreal, como si yo no fuese la persona que era, me sentía confuso ya que finalmente no había sido capaz de hablar con mi compañero. Debería hacerlo si quería encontrar alguna respuesta. Así que decido, me encamine de nuevo hacia allí esperando verlo. Llame a la puerta con miedo pero con decisión...

De repente mire a mi  alrededor y comprendí tantas cosas... una mecedora, un caballito de madera, flores en el balcón... mi amigo tenia una familia y yo... yo envuelto en mis preguntas sin respuesta, mi soledad, mis temores... me había olvidado de lo mas importante: vivir... vivir como nací, amando la tierra, el mar y cielo, mis animales y a mis hermanos... y di media vuelta en ese par de escalones con la seguridad que encuentro o no con Mathew. Había recibido de su parte el mejor regalo... la vida.

Finalmente pude hacerlo, así que temeroso de las repuestas que pudiera encontrar, golpeé la puerta...

Y en cuanto el me abrió lo pude reconocer a pesar del paso de los años, pero su mirada me dijo que algo en él había cambiado.

¡Mahtew! ¿Me recuerdas? Soy tu compañero de armas, tengo que hablar contigo, no sé lo que me está pasando pero creo que tú sí lo sabes, déjame pasar y hablemos.
¿Qué haces aquí, Frankie? -gritó Matew con sorpresa- ¡Rápido, entra, ya deberías estar muerto!
-¿Muerto? -dijo Frankie mientras su amigo cerraba la puerta después de mirar a ambos lados comprobando que nadie había seguido a Mathew- ¡Me voy a volver loco si no lo estoy ya, explícame ahora mismo qué está pasando!
-¿Recuerdas a Harrison, a Andrew y a Charlie? -dijo Mahtew- Están todos muertos, alguien relacionado con nuestra última misión nos está haciendo desaparecer- siguió mientras Frankie se dejaba caer en un viejo sofá que apenas aguantaba su peso- Ya os dije que no deberíamos haberlo hecho, éramos soldados, no carniceros, y aquello fue una carnicería. A veces pienso que merecemos morir.
-¡Tuvimos que hacerlo, Mathew, no teníamos otra opción! -gritó Frankie- ¿Crees que negándonos iban a abortar la misión? ¡Lo habrían hecho otros y a nosotros nos hubieran expulsado del ejército!
-¡Muy bien, genio! -se burló Mahtew- ¿Y cómo hemos acabado? Unos alcoholizados, otros sumidos en la locura... Negarnos hubiera sido menos traumático, habríamos sabido salir adelante y no tendríamos que vivir con este sentimiento de culpa... ¿Es que no te das cuenta de lo que hicimos?

Desperté en mi cama sin saber como había llegado, me sentía confundido, hasta el punto de que no recordaba ni mi nombre, esta sensación me duró solo unos segundos, y finalmente con la mente clara me di cuenta de que todo había sido un sueño... Nunca había estado en el ejercito, ni mis ancestros habían sido de una tribu india, ni tan siquiera conocía a nadie que se llamase Mathew.
Sonriendo abracé a mi preciosa esposa que dormía a mi lado, valorando lo que tenía a mi alrededor, siendo consciente de que tenía una vida perfecta...




GRACIAS SINCERAS POR SU COLABORACIÓN EN ESTE RELATO A:

- REBECCA PAZ PAZ
- MARÍA DOLORES JÉREZ SUÁREZ
- ANAHÍ BOVEDA MATTOS
- ANA TOLEDO
- NOVIAD AMERICA
- ALFONSO GARRIDO
- LUCIA MARTÍN  MARTÍN
- PABLO BAÑOS GONZÁLEZ
- FRANCISCO MOREIRA RODRÍGUEZ
- BIANCA AMOR

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