sábado, 5 de octubre de 2013

"CAOS"

Es increíble como la vida en ocasiones, no deja de hacernos la zancadilla para que vayamos cayendo cada pocos metros sin ser capaces de estar en pie el suficiente tiempo como para cambiar de destino.

El día que perdí mi puesto de trabajo todo pareció desencadenarse, ahí comenzó mi declive y mi ruina. A partir de ese día comencé a sentir como si mi vida, no me perteneciera...

Comencé a estar más tiempo en casa, a pesar de haber entregado curriculums en infinidad de sitios, nadie parecía estar interesado en contratar a un hombre de cuarenta años. Sandy y yo comenzamos a discutir, algo que no era habitual en nosotros, supongo que entre la falta de dinero y el convivir más tiempo juntos nos estaba dañando.

Lo más doloroso que puede pasar a unos padres, nos pasó a nosotros. La pequeña Emma contrajo una meningitis que nos la llevó en tres días, dejándonos sumidos en una tristeza y un desanimo del que pensamos que no saldríamos jamás. Pero teníamos otro hijo por el que luchar y tirar hacia delante. Sin embargo este hecho tan fatídico terminó por romper nuestro matrimonio. Sandy ya no me quería en casa y me pidió que la abandonase.

En el hogar de mis padres todo eran reproches, me consideraban culpable por no haber sido capaz de encontrar trabajo y mantener a mi familia a salvo. Lo cual me llevó a ser asiduo en locales de copas, refugiando mi pena en el alcohol. Cada noche llegaba a rastras sin apenas mantenerme en pie, lo cual empeoraba la situación con ellos.

Una noche con una borrachera del quince, me metí en una pelea, habían molestado a una chica, y dos hombres estaban luchando a puñetazo limpio. Rompí una botella y me acerqué separando al coro que los rodeaba. Dirigí el trozo de cristal hacia el primero que encontré, aún me pregunto hoy en día por qué lo hice, causándole una grave lesión en el hígado.

Me juzgaron y me condenaron a dos años y un día de prisión por intento de homicidio. Ese tiempo allí me hizo pensar mucho, ¿dónde estaba el hombre familiar de antaño? ¿qué clase de vida me estaba labrando? Aún tenía a mi hijo y estaba arruinando mi vida. Debería encauzarla en cuanto me concedieran la libertad.

Cuando salí de allí, me encontré muy solo. Mis padres renegaban de mí, mis amigos ya no estaban, a mis llamadas de teléfono solo encontraba absurdas disculpas y nunca estaban en disposición de quedar conmigo, entendiendo el mensaje borre sus teléfonos. Y lo más triste, mi hijo ya no quería estar conmigo, tenía doce años y al parecer la edad suficiente para decidir, me temía y decía no conocerme, así que el juez aceptando la decisión del pequeño se lo concedió.

Ya no tenía a nadie, ni familia, ni amigos, ni trabajo. Poco me importaba coger una enfermedad y morir, quizás sería lo mejor. Y como si lo hubiese profetizado se cumplió. Una enfermedad degenerativa me arrastró a una vida de dolores e inquietud que no soportaba. ¿Para que alargar algo que ya sabía cual iba a ser el desenlace?

Un efecto mariposa entró en mi vida aquel fatídico día en el que perdí mi puesto de trabajo, si pudiese volver atrás y cambiar algo, seguramente todo sería muy distinto, pero eso solo ocurre en las películas, así que adelantándome a lo que la vida me tenía preparado, tomé la decisión.

Volvía a casa del hospital, había tenido consulta en la unidad del dolor. Completamente seguro con la decisión bien meditada lo haría. Al llegar a casa me suicidaría colgándome en el desván. Muerte rápida y limpia.

Pero la vida aún me tenía una última sorpresa. Estaba muy cerca de mi casa cuando todo ocurrió. Un coche al que habían fallado los frenos, totalmente descontrolado se vino encima de mi sin que pudiera hacer nada por evitarlo. En un instante pensé que al final todo sería más rápido de lo que había previsto.


No fue así, el accidente me dejó postrado en una cama el resto de mi vida, me había dejado parapléjico hasta el cuello, lo que me dificultaba también el habla. Solo, encamado y con fuertes dolores me rendí, en un triste y pobre hospital que mis padres podían costear, deseando la visita de la muerte lo antes posible...

3 comentarios:

  1. Ana, me lo he leído dos veces y reflexionado, me parece por muy tortuoso que sea la historia un canto absoluto a LA LUCHA, A NO DEJARSE VENCER, A LA MEDITACION que te encamine a que todo cambie, comenzando por uno mismo, y dejando de echar la culpa a un acontecimiento que sucede en tu vida. TU, eres el UNICO que tiene que dejar atrás ese pensamiento y agarrarte con todas tus fuerzas al cambio.

    Mi enhorabuena, de corazón

    Besos muchos ♥♥♥

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  2. Estoy completamente de acuerdo contigo, solo espero que este relato te haya hecho sentir la tortura y la amargura que sentía ese hombre, de eso se trata. Yo no dejo que la vida me venza, y ninguno debería hacerlo, pero hay casos y casos, no todos somos iguales, y ahí está la esencia del ser humano.
    Besos grandes amiga <3 <3 <3

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