¿Cómo se puede ir en contra de un amor que cada día crece, inundando mi alma de deseos que jamás serán correspondidos? Lo amo con todo mi corazón, ansío sus besos, sus abrazos, su compañía... Pero estos sentimientos jamás podrán ser más que una ilusión. Nunca habrá paseos por la playa, cenas románticas ni promesas de futuro. No habrá te quiero, ni susurros al oído, ni locuras atrevidas...
Y no puedo conformarme con tener tan solo su amistad, sufro en silencio al estar en su presencia, esperando que fuese yo y no ella la que se refugiase en sus brazos, embargándome de su dulce esencia masculina.
Pero no hay nada que pueda hacer, ellos se quieren con locura y su amor es tan puro y profundo que él no tiene ojos para otra, ni siquiera parece darse cuenta de como lo miro mientras ansío un breve roce con su cuerpo, o tan solo una mirada que se pusiese en mi, admirando el precioso vestido que escogí solo para él.
¿Y quién soy yo para inmiscuirme en una relación así? Yo no soy nada, no soy nadie... solo una joven enamorada a la que aún le queda algo de orgullo, que sabe perfectamente cuando una batalla esta perdida y con todo el dolor, decide una retirada antes de que el mal sea mayor...
Me voy para siempre, con mi amargura y mis sentimientos rotos, para comenzar una nueva vida lejos de tanto dolor que me atormenta cada nuevo día. Quizás pronto, muy pronto alguien consiga borrar este triste amor que me mata y vuelva a llenarme de ilusiones.
Brindo por mi nueva vida que afronto con ganas e ilusión, y sobre todo, brindo por mi futuro amor, mi salvador...





